Crónica y fotos del periódico El Norte de Castilla del sábado en Valladolid.

Crónica y fotCONCIERTO DE MONICA NARANJO GVILLAMILos del periódico El Norte de Castilla del sábado en Valladolid, Mónica Naranjo en el Auditorio Miguel Delibes, grande!!!!!

Mónica Naranjo desata la locura en un repleto Miguel Delibes

VIRGINA T. FERNÁNDEZ | VALLADOLID

Cuando a finales de los años noventa del siglo pasado decaía el ambiente en las pistas de baile, los pinchadiscos aplicaban fórmulas mágicas para levantar el ánimo. El más eficaz era radiar temas que eran garantía de que el respetable resurgía de las cenizas de una noche en declive. ‘Desátame’ o ‘Entender el amor’ fueron dos de esas canciones-hechizo, no menos poderosas que la voz que las engendró: la de Mónica Naranjo, esa diva del pop que arrasó en las listas de ventas con ‘Palabra de mujer’. La cantante catalana colocó sus himnos mediado el repertorio de un concierto que desató la locura entre el público, ayer, en el auditorio del Centro Cultural Miguel Delibes, lleno hasta la bandera (1.400 localidades).

Si bien entre sus seguidores hay sectores críticos que cuestionan sus apariciones televisivas o lamentan el largo tiempo que lleva sin sacar nuevo material discográfico, lo cierto es que el núcleo duro de sus incondicionales se entregó a una atmósfera explosiva desde una épica ‘Europa’, el tema que abrió un montaje que fue más que una actuación musical. Ella también es más que Mónica. Es el personaje al que se confía, ese que emergió anoche entre una gran ovación de una máscara luminosa gigantesca y fingió desmayarse, para empezar. Fue esa Mónica y sus dotes interpretativas la que dijo: «¡Hoy las chicas estamos… como revolucionadas, ¿no? Para eso es este concierto, ¡para revolucionarse!». Y todo fue ímpetu modulado por su tesoro: una voz privilegiada que ayer cedió un poco de su habitual protagonismo al respaldo instrumental. Guiños al universo heavy.

Acompañada por seis músicos, coristas y bailarines, el giro electrónico que ha dado a sus éxitos en el último recopilatorio quedó de manifiesto en potentísimos arreglos y largos envoltorios musicales a la voz de un espectáculo que dedicó a la hermana fallecida del promotor local del concierto, Roberto Martín. Lo hizo ‘a capela’ y puso al público en pie (una de tantas veces).

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